jueves, 19 de junio de 2014

Día de mulas...

En Cuévano y Pedrones, las cosas siguen igual que en tiempos de Ibargüengoitia.

Los leoneses todavía confunden lo grandioso con lo grandote y los cuevanenses aún se consuelan de sus miserias sintiéndose la Atenas de por aquí.

Si se mira bien, las cosas no tienen por qué cambiar. Los gringos siguen haciendo guerras, los chinos pirateándose todos los artículos imaginables y los mexicanos, pues bueno, ahí estamos. Tal vez seamos la raza que más entiende sobre la faz de la Tierra esta insignificancia nuestra tan implícita, tan absoluta y demoledora. Da lo mismo que se haga esto o aquello.

En algún tiempo fuimos guerreros, dominantes, amos del continente... todos han tenido su momento, ¿y de qué ha servido? Ayer España entregó su corona de campeón en el mundial de la peor manera imaginable, perdiendo de forma estrepitosa sus dos primeros encuentros en el mundial de Brasil. Casualmente ayer también abdicó el Rey Juan Carlos en favor de su hijo Felipe... minucias, coincidencias, naderías.

Hablando en términos donjuanistas -pero del Don Juan de Castaneda, por supuesto-, perder la importancia personal es lo mejor que nos puede suceder a los humanos. Yo he vivido en carne propia el desgaste impresionante que representa el creerse importante y no lo extraño en absoluto. Es cierto que el ego consume la mayor parte de nuestra energía y no nos deja nada disponible para lo que en verdad importa.

Acallar esa vocecita interior, tranquilizarla, domarla... eso que yo llamaba "el yo masturbado", y Castaneda en sus libros denomina "diálogo interior", parar el diálogo interno, dejar de bombardearnos incansablemente con diez mil pendejadas todo el tiempo... chaquetas mentales, dirían algunos; parar esa estupidez sin límites, bien podría ser uno de los objetivos primordiales en la vida de todo hombre, y pocos pueden preciarse de haber alcanzado semejante logro monumental.

Entonces puede uno comenzar a aprender, a escuchar el mundo que nos rodea ya sin tanto revoloteo en la cabeza. Podemos también empezar a reunir poder personal, la expresión de nuestra mirada cambia, nuestros actos se vuelven más fluidos, casi como por arte de magia los acontecimientos de la vida cotidiana se acomodan, y no por esto quiere decir que todo salga bien, al contrario, hay muchos obstáculos en el camino pero nuestra reacción es diferente, ya lo tomamos todo como un reto, como aprendizaje, desafío de conocimiento y temple ante la adversidad, contrario a las reacciones de frustración y derrotismo habituales.

Incluso los sueños cambian, toda la percepción se incrementa. Es posible, literalmente, ver lo que otros no ven. Ya no importa mucho morir o vivir, aprendemos a movernos de manera fluida hasta en los sueños, nos desplazamos con libertad absoluta a sitios inimaginables y ahí seguimos aprendiendo, surgen maestros de la nada, guías, señales; no es necesario interpretar nada, solamente confiar en nuestro poder personal, lo que don Juan y su grupo llamaban "impecabilidad".

Ser un guerrero impecable, que ha perdido su importancia personal y ha logrado acallar esa molesta vocecilla interior, es lo mejor que nos puede suceder a los humanos. En vez de ponerse a discutir si los libros de Castaneda son ficción o realidad, lo cual resulta irrelevante, los mexicanos deberíamos esforzarnos por recuperar esa identidad prehispánica de guerreros impecables, de brujos, hombres de conocimiento.

A mis casi 34 años, es lo mejor que ha podido ocurrirme en la vida. Complementado por mis otras experiencias en actividades de riesgo como el vuelo, negocios, poker, inversión, etc., la filosofía de Castaneda me ha otorgado la calma que necesitaba, el sosiego que nunca logró encontrar Pessoa (tal vez simplemente le faltaron unos pocos años de vida).

lunes, 13 de enero de 2014

Los 7 principios del acecho y algunas notas...

1. Escoger el campo de batalla. No entrar en lucha hasta que se conozca todo sobre el campo.
2. Eliminar todo lo innecesario. Simplicidad al máximo.
3. Estar dispuesto siempre a librar la última batalla, en cualquier momento o lugar. No temer a la muerte.
4. Descansa, olvídate de ti mismo, no tengas miedo a nada. Sólo entonces los poderes que nos guían nos abren el camino y nos auxilian.
5. No te dejes llevar por la corriente. Descansa por un momento, aclara los pensamientos cuando lidies con fuerzas superiores. Ocúpate de otras cosas.
6. Comprime el tiempo. En una batalla por la vida un segundo es una eternidad. No desperdicies ni un solo instante.
7. Jamás dejes ver tu juego, nunca te pongas al frente de nada.

* El desatino controlado no significa embaucar a la gente, significa ejecutar de manera impecable los 7 principios del arte del acecho.

* Aprender a reírse de sí mismo, no tomarse demasiado en serio. Si no tienes miedo de hacer el tonto puedes hacer tonto a cualquiera.

* Desarrollar una paciencia infinita, no tener nunca prisa; capacidad extrema de improvisación.

* Los guerreros solamente tienen una meta: ser libres.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Xcoin

Relanzamiento de Cuévano y proyecto Xcoin

jueves, 31 de octubre de 2013

Norman

El martes fui con Norman, el gringo músico de la UG que vuela (¿o volaba?) parapente, a las montañas que están por detrás de La Bufa, hacia la mina del Cubo y la comunidad de La Rosa, El Nayal, etc.

Me había pedido que lo acompañara para buscar un despegue con orientación este para la época de lluvias, caminamos durante varias horas en esas montañas enigmáticas, conocimos lugares muy bonitos, platicamos y hubo también algunos acontecimientos raros, como suele pasar cuando uno deambula en las montañas cuevanenses.

Justo me contaba que la señal que tuvo para regresar a México fue una mariposa monarca cuando apareció repentinamente una de ellas revoloteando a nuestro alrededor por un buen rato. Después hubo una formación de nubes muy extraña por encima de nuestras cabezas, estábamos prácticamente en la base de la nube, en la punta de una loma alta de la zona. A ambos nos parecían muy extrañas las formaciones tipo onda de las nubes altas, típicas de la entrada de frentes fríos.

El paseo terminó, le mostré el simulador de planeadores en el ipad y le presté un libro que había estado esperando por él justamente: Las enseñanzas de Don Juan en inglés. Lo conseguí hace tiempo en $10 en una feria del libro de las que tantas hay en Guanajuato.

Me comentó que el miércoles (ayer) iba a ir a volar al Cubilete con Juan José, un nuevo piloto de Irapuato. Le dije que tal vez yo los acompañaba, pero no pude ir. Sin embargo Ernesto, el que me compró el paramotor, sí fue con ellos. No conocía a Norman pero sí a Juan José del reciente evento en El Salto. Yo pensé que no habían ido porque ya no me avisaron nada, pero en la tarde me habló Ernesto para avisarme que Norman había tenido un accidente y lo habían trasladado en helicóptero al hospital Aranda de la Parra en León.

Ahorita está en cirugía, se lastimó bastante algunas vértebras, en 5 días lo vuelven a operar. Esperemos que todo salga bien, de nuevo las tragedias y coincidencias macabras de vuelo. Creo que desde que lo llevé a las colinitas de Los Infantes, cuando apenas estaba aprendiendo a volar, no compartía mucho tiempo con Norman, y justo un día antes de su accidente... coincidencias muy extrañas siempre.

Tampoco voy nunca a visitar a nadie al Aranda de la Parra, y ayer también estaba ahí internada mi tía Eva de Valle de Santiago, la operaron porque se cayó y se fracturó la cadera. Aproveché el viaje para visita doble, también más tarde yo creo que regresaré a visitar a Norman, es posible que vaya Mario... la banda de voladores de León también fue... dice Mafer que nuestras reuniones son en hospitales, velorios y demás... es cierto, una bola de enfermos.

Coincidencias y más coincidencias todo el tiempo, leo sobre jaguares y aparecen en la televisión programas de jaguares, guiños del espíritu tal vez, ¿pero a qué me lleva todo eso? Es casi como interpretar los sueños, o peor aún...

lunes, 28 de octubre de 2013

Sofía y su doble

Hablando de dobles, hace poco ocurrió algo un tanto simpático. Yo andaba de viaje en un evento de vuelo para variar, Sofía se quedó con mis papás en León y Mafer dormía sola en la casa. Era domingo y ella suele despertar lo más tarde posible, ya que es el único día que puede hacerlo.

Desde temprano empezó a escuchar que Sofía corría por la casa persiguiendo al gato, y entre sueños la regañaba para que se estuviera quieta. Ella le pidió algo de desayunar y ya cuando estaba comenzando incluso a preparar la comida, recordó que Sofía no estaba en Guanajuato, sino en León con sus abuelos. La buscó por todos lados pero obviamente nunca apareció, lo único que había de rastro eran los juguetes que estaban acomodados en su recámara como si hubiera estado jugando con ellos, y los excrementos del gato (que se zurró del susto tal vez =)

Luego, al comentarles del accidente curioso a mis papás, ellos mencionaron que justo a la hora en que ocurrió el percance, a Sofía no la escucharon en la casa, aunque ya se había despertado. Y más tarde, al preguntarle Mafer sobre los juguetes, le dijo que había estado jugando con ellos poco antes, y hasta pareció sorprenderse cuando le recordó que había estado desde el viernes con los abuelos.

En fin, que este suceso se suscitó... y punto; bueno bye.

El Ojo

Desde siempre he visto, en ocasiones, al cerrar los ojos para dormirme, una especie de ojo luminoso.

Algunos dicen que es el reflejo de nuestros mismos ojos, otros se lo explican con fenómenos de luz y demás, pero lo que ese ojo está haciendo últimamente no creo que me lo puedan aclarar en términos racionales.

El ojo ha comenzado a parpadear, a moverse de posición, a rellenar el espacio oscuro con una luz amarillenta muy intensa... y de pronto, cuando siento que "lo cruzo", como si atravesara esa barrera luminosa, de repente se apaga su brillo y no puedo lograr que se encienda de nuevo.

La tonalidad en que se detiene es como un gris verdoso o azulado, pero al ir cruzando la luminosidad pareciera tener una textura granulada.

Desconozco a ciencia cierta de qué pueda tratarse el fenómeno, la verdad no me resulta para nada desagradable, pero es una de esas tantas cosas que parece no llevar a ningún lado, uno más de los guiños indescifrables (al menos para mí) con que nos topamos en la vida.

El Cerro del Sombrero y La Bufa

No sé si podría decir que desperté, o aparecí repentinamente, en la punta del Cerro del Sombrero. No caminaba sobre el cerro, más bien flotaba, como surfeando las crestas rocosas del pequeño montículo al lado de la presa La Purísima. Alcanzaba a percibir el reflejo de la luna sobre el agua del embalse, trataba de ver mis manos en el "sueño", pero resultó muy fugaz la visión de mis propias manos, rápidamente se convirtieron en alas negras y brillantes. Cuando grazné con fuerza me di cuenta de que yo era un cuervo, e intentaba escapar de algo así como un gigante que me atrapaba, cuyo rostro se acercaba al mío y después se desvanecía.

Me dirigí hacia una cueva en La Bufa, al parecer yo vivía ahí, o al menos me refugiaba temporalmente. Todo mundo relaciona al Cerro del Sombrero con El Cubilete por la leyenda que cuenta que de ahí se columpiaba el diablo entre ambas montañas; pero en realidad la conexión que hay entre el Cerro del Sombrero y La Bufa es mucho más profunda, son montañas de frecuencias similares, sitios de poder, vamos. Si bien al famoso Cubilete nadie le niega su poder, éste ya se encuentra tan gastado y manoseado que no vale la pena siquiera pensar en él.

Pero en fin, la cuestión importante no son los cerros... tampoco los cuervos o los sueños. Nada es en realidad lo suficientemente notorio como para resaltar. La bruma que cubre las montañas abarca hasta donde alcanza la vista, y en algún momento del viaje regreso a ser yo, acostado en mi cama, temeroso de las sombras nocturnas.

Al día siguiente emprendo una caminata hacia La Bufa y reconozco todo lo que vi con anterioridad desde el aire... las formaciones rocosas, las cuevas, los grabados y la maleza. No era necesaria la confirmación, yo sabía con exactitud lo que estaba ocurriendo. En una de las cuevas el fuego aún ardía y el humo seguía brotando como en un volcán.