lunes, 28 de octubre de 2013

El Cerro del Sombrero y La Bufa

No sé si podría decir que desperté, o aparecí repentinamente, en la punta del Cerro del Sombrero. No caminaba sobre el cerro, más bien flotaba, como surfeando las crestas rocosas del pequeño montículo al lado de la presa La Purísima. Alcanzaba a percibir el reflejo de la luna sobre el agua del embalse, trataba de ver mis manos en el "sueño", pero resultó muy fugaz la visión de mis propias manos, rápidamente se convirtieron en alas negras y brillantes. Cuando grazné con fuerza me di cuenta de que yo era un cuervo, e intentaba escapar de algo así como un gigante que me atrapaba, cuyo rostro se acercaba al mío y después se desvanecía.

Me dirigí hacia una cueva en La Bufa, al parecer yo vivía ahí, o al menos me refugiaba temporalmente. Todo mundo relaciona al Cerro del Sombrero con El Cubilete por la leyenda que cuenta que de ahí se columpiaba el diablo entre ambas montañas; pero en realidad la conexión que hay entre el Cerro del Sombrero y La Bufa es mucho más profunda, son montañas de frecuencias similares, sitios de poder, vamos. Si bien al famoso Cubilete nadie le niega su poder, éste ya se encuentra tan gastado y manoseado que no vale la pena siquiera pensar en él.

Pero en fin, la cuestión importante no son los cerros... tampoco los cuervos o los sueños. Nada es en realidad lo suficientemente notorio como para resaltar. La bruma que cubre las montañas abarca hasta donde alcanza la vista, y en algún momento del viaje regreso a ser yo, acostado en mi cama, temeroso de las sombras nocturnas.

Al día siguiente emprendo una caminata hacia La Bufa y reconozco todo lo que vi con anterioridad desde el aire... las formaciones rocosas, las cuevas, los grabados y la maleza. No era necesaria la confirmación, yo sabía con exactitud lo que estaba ocurriendo. En una de las cuevas el fuego aún ardía y el humo seguía brotando como en un volcán.


lunes, 21 de octubre de 2013

El doble

La cuestión del doble en la literatura es muy común, empezando por el libro de Dostoyevski, El Doble, o con Herman Hesse y su Lobo Estepario que nos lleva después hacia la multiplicidad de yoes al estilo Pessoa... y por supuesto Carlos Castaneda y las enseñanzas de don Juan y don Genaro, donde los más grandes prodigios de la brujería se ejecutan precisamente por ese doble, una especie de piloto oculto en nuestro interior que, cuando nosotros, el copiloto, la caga muy feo, sale al quite y nos libra del peligro.

He vivido esto en carne propia ya en varias ocasiones, con el helizazo y tantos otros percances de vuelo, pero también fuera del ambiente de vuelo (o no tanto) como con el cuate de San Pancho.

lunes, 14 de octubre de 2013

Parar el mundo

He estado repasando de manera más estructurada los libros de Carlos Castaneda en los últimos meses, a raíz de una conversación que tuve con Hans, mi instructor de planeadores, en la huasteca potosina. 

Parar el mundo, según los testimonios de Castaneda, consiste básicamente en detener el diálogo interno, esa eterna vocecita con quien platicamos sin cesar y que, según las enseñanzas de Don Juan, nos ayuda a reforzar el mundo en que vivimos y creemos real. Si no logramos parar esa voz, resulta imposible acceder a lo que llaman segunda atención, nagual, segundo anillo de poder, etc.

Esa vocecilla siempre me ha obsesionado, a ella se debe incluso el título de este blog... El Yo Más-Turbado es ni más ni menos que esa voz imparable, una compañera tan pegajosa que resulta en muchas ocasiones molesta, aunque tantas otras nos haya salvado y guiado a lo largo de nuestra vida azarosa.

sábado, 12 de octubre de 2013

Es lo mesmo, diría Agapito...

Hace tiempo tenía un amigo de nombre peculiar, Agapito Mesobas, que para todo decía: "es lo meeeesmo".

Nos burlábamos de él por su indiferencia y timidez, pero años después entiendo la gran sabiduría de sus palabras.

Soñar o vivir, reír o llorar, la misma cosa todo, accidentes sin importancia.

Lo mismo da que se trate de La vida es sueño de Calderón de la Barca o Carlos Castaneda y Las enseñanzas de Don Juan... todo apunta hacia esto: no difiere mucho nuestra vida cotidiana de los sueños, de la muerte y otras realidades alternas.

En el universo sin forma ni principio ni final, ¿qué podría hacer la diferencia?

miércoles, 2 de octubre de 2013

Pájaro enjaulado

"Los pájaros nacidos en jaula creen que volar es una enfermedad"

Alejandro Jodorowsky

domingo, 25 de agosto de 2013

Ahora fui yo

helizazo 16 de julio en Lagos, vivo de milagro

lunes, 10 de junio de 2013

Más muerte en aviación..

Otra vez lo mismo, una nueva tragedia de aviación me hace volver a escribir un poco. Juani Torres Landa acaba de fallecer en la semana en un accidente de helicóptero en SLP. El mismo día también murió en otro accidente aéreo su sobrino Javier Arena, ex-vecino de hangar del Bonanza en Lagos.

Con Juani acabábamos de estar con él en la Huasteca precisamente para entrenarnos en la volada del Sinus de Fabián (también recientemente fallecido) con Hans, el de Teques. Era una figura pública muy importante... político, empresario, etc., otra muerte trágica en el medio.

A Javier Arena solamente lo conocí de vista, no traté mucho con él... fallecieron él y su esposa, pero sobrevivió una bebita de 5 meses que llevaba en brazos su mujer.

Durante la capacitación en la Huasteca, en la pista de Covadonga, un día de prácticas rozamos unas ramas volando con Hans... no pasó nada afortunadamente pero pudo pasar. Hace dos semanas, volando en el Bonanza con Javier, iba Sofía de pasajera en la parte de atrás y después del despegue se abrió la puerta de mi lado (copiloto); se escuchó mucho ruido, Sofía se espantó bastante... así empezó la desgracia de otros que hace poco se mataron también en un Bonanza en BJX. Afortunadamente tampoco pasó nada y pudimos regresar al aeropuerto sin problemas.

En fin, las balas me pasan muy cerca, supongo que es cuestión de tiempo para que alguna de ellas me pegue finalmente. Así son las cosas cuando eres un soldado en la guerra.

No tengo miedo de morir, sin embargo tampoco estoy buscando la muerte. Como dicen por ahí, cuando te toca ni aunque te quites, y si no aunque te pongas.

Mi temperamento ha cambiado, me he vuelto mucho más frío, insensible tal vez si se quiere ver así. Tengo una hija pequeña por quien luchar y seguir vivo el mayor tiempo posible, al menos hasta que crezca. Pero también tengo muchas ideas de negocio, proyectos y demás, y todo eso conlleva un riesgo inminente, riesgo que estoy dispuesto a correr porque no tiene ningún sentido vivir con miedo.

Trataré de llegar lo más lejos que pueda aplicando los conocimientos y experiencia que he adquirido durante estos años, voy a seguir volando sin duda, haciendo negocios, operando en el Forex, escribiendo aunque sea muy ocasionalmente... y listo, que sea lo que el Universo, Dios o lo que sea quiera para mí.